sábado, 29 de junio de 2024

Espolón Cipol, Cabeçó d'or

  29 de junio de 2024

Vía: Espolón Cipol, 6c, 160m.

1ª por:  Cipol, Cosme, Joaquín, Pepe y Mamen, en junio de 2009


Tras el viaje a dolomitas, hemos quedado para seguir la marcha por la pared, José Manuel y yo. En el aparcamiento nos encontramos con Cosme y con Omar, y subimos todos juntos y bromeando hasta la pared. Ellos van a la vía del Cabeça.

Al llegar a pie de pared, vemos numerosas cordadas, casi todas en las vías Gene, Jardín de la Felicidad y Rafael Gutiérrez, donde en algunas de estas, hay romería. También hay una cordada en la Navarro Giner y nuestros compañeros y otra cordada que viene después, en la vía del Cabeça.

Mientras nos organizamos para empezar, cruzamos conversación con los de la cordada que espera para meterse en el Cabeça, son de Torrent (perdonad, pero olvidé vuestros nombres), y tras conversar un poco, resulta que compartimos amistades, conocen a viejos amigos con los que tuve el grato placer de compartir parte del curso de ciclo inicial, y varios encuentros entrenando en la montaña, e incluso en 1999, llegamos a coincidir en Huaraz, en pleno corazón de los Andes, donde ellos venían de subir al Tocllaraju y yo del Huascán. Eduard, Abelard, Vicent, Dionis y Vicent (el Mayor). Que buenos recuerdos amigos.

Sorteamos largos y le toca empezar a José Manuel.

1er largo, 6c, 30m. Empieza, rodeando el gran pozo de la mina, por encima del borde, hasta llegar al diedro de donde parte el Diedre del Pou, el Libro de Eibon y la Espolón Cipol. Esta, comparte algún bolt, pero enseguida se mete en la placa entre el Diedre del Pou y el diedro del Libro de Eibon.

El trazado es evidente por la laca patinosa de liquen negro, no hay más que seguri los bolts, pero hay que bailar mucho para ir cogiendo los cantos. Aunque  hoy, la roca está muy seca, es más el polvillo que suelta, lo que da sensación de resbalón inminente. Tramo de placa técnica con pasos que obligan a grandes remadas, a ves de huecos pro principalmente de regletas, muchas de ellas romas.

El paso más duro, está legando a la reunión, donde llegar a unos agujeritos de bidedos a la derecha de la reunión, es clave para encadenar.

2º largo, 6b+, 45m. Salgo por la izquierda, en placa vertical con cantos más bien planos y romos, hacia un desplome que forma una ceja de lado a lado.

Próximo al desplome, doy un paso de placa también algo desplomado, es el paso clave de este largo. Un hueco alto a la izquierda, que según como lo cojamos (mejor en el agujero superior a la derecha, y lo más alto que podamos), para que se nos haga bueno, y apurando pies lo más alto posible, hay que estirarse mucho para alcanzar una roma regleta muy alta a la derecha, e inmediatamente subir pies sobre este primer desplome, para enseguida, coger buenos cantos a la derecha, por encima del 2º desplome y salir de este tramo.

Despúes un tramo fácil hasta una repisa bajo un espolón. Continúo por este espolón, inicialmente con tendencia a los agujeros de la parte izquierda y después por la placa, con algún paso muy plantado. Despúes este espolón se a estrechando y acaba en una arista por la que continuamos unos metros hasta que a la derecha está la reunión. 

Me la paso, por que veo a los de la cordada de Torrent, que casi están llegando, para dejarles libre la reunión y salir de la pared. Sigo unos 10 metros más por tramo herboso ya en la campa, hasta que llego a una zona de gradas donde hay varios grandes puentes de roca, donde monto la reunión.

Cuando llega José Manuel, subimos por la campa hacia el rincón del extremo superior derecho.

Cuando subimos vemos la aglomaración en el sector de la GENE, deben ser muchos de fuera, aprovechando el buen tiempo del sureste.

3er Largo, 6a, 35m. José Manuel, sube por la placa de la derecha del rincón. Con abundante canto plano al principio, alguno de sospechoso sonido, hay que estar atento y mirar bien lo que vamos cogiendo. Después, a medio largo,  la placa se hace más fina, y plantada, con algún paso fino para alcanzar tramos de fisura. Despúes, la placa se vuelve a tumbar ligeramente y por terreno más fácil y algo herboso hasta una hendidura en grada donde está la reunión.

4º largo, 6b, 35m. Salgo hacia la izquierda, tomando un tramo de placa que se va poniendo cada vez más vertical. Tramo de regletas y tacos hasta llegar bajo una característica laja. Paso a la izquierda, por el medio de la placa, donde se concentra la dificultad, hasta alcanzar la laja ya casi en su parte suoerior y pasar a placa más fácil y tumbada.

Continúa por el lado derecho de una canal y finalmente por esta hasta lleagar a otra zona de gradas bajounos pinos. A la izquierda, nos queda el último tramo de muro para llegar hasta el rápel.

5º largo, 6a+, 30m. Continúa José Manuel, acometiendo el primer tramo desplomado para alcanzar un sistema de fisuras diagonales hacia la izquierda, por el que continúa. At tramos la fisura se ciega y hay que ir bajando y subiendo por la placa, usando buenos planos y regletas. Casi al final, la escalada se vuelve muy aérea y con mucho ambiente. Hay que dar un fino paso, que nos obliga a descender un poco, para subir a continuación y volver a coger alguna fisura y buenos cantos hasta llegar al rápel.



Rapelamos en un rápel de 60 metros hasta la campa y bajamos al siguiente rápel desde el pino hacia el pozo de la mina del Torreón.

Unas chicas acaban de bajar, avisamos antes de tirar cuerdas y bajamos. Cuando llegamos donde habíamos dejado las mochilas en el inicio de nuestra escalada, están las chicas debajo de nosotros, junto al borde del pozo de la mina. Les indicamos del peligro, pero ya se han dado cuenta de la profundidad y riesgo, y lo tienen claro. Saludamos y entablamos conversación. Vienen de Madrid, al parecer en casi toda la península hace mal tiempo. Llevan varios días por aquí y están aprovechando los mismos muy bien. Hoy eran la única cordada en la Rafael Gutiérrez.

Elena y Berta, por arriba, iniciando el último largo de la Rafa Gutiérrez
Romería en las vías Jardín de la felicidad y en la GENE

Nos comentan que se van a quedar un día más, y que están viendo que vía  pueden hacer para aprovechar ese último día.

Empezamos José Manuel y yo a recomendarles vías a la sombra por la mañana, y en un grado disfrutón, como el que han estado haciendo hoy. En el Cabeço les recomendamos algunas, en el Puig Campana y en Mascarat. Mientras tanto ellas se preparan para descender al aparcamiento y nosotros terminamos de recoger todo el material.

Salimos delante, pero inmediatamente vienen las chicas, seguimos conversando hasta el aparcamiento. Parece que tienen claro que para el último día, les gustaría hacer algo en el Puig Campana y les recomendamos el Espolón Finestrat. Les indicamos que vamos al bar a tomar algo.

Hacía un viento fresco esta mañana, pero a medio día no sopla nada y el calor es tórrido. Apetece algo fresco, la inexorable cerveza.

Las chicas nos acompañan. Al llegar están terminando de comer Cosme y Omar, nos sentamos con ellos y pasamos un buen rato entre bromas y risas.

Se despiden nuestros compañeros y nosotros seguimos la lista de recomendaciones. Les paso enlace al blog para que vean la última descripción de la vía Espolón Finestrat y que valoren. Al final, ya en confianza, les preguntamos el nombre, Berta y Elena. Muy, muy simpaticas y agradables, esperamos que la sensación sea recíproca y no haber sido unos plastas. Hablamos de diversos sectores por sus tierras, Berta es originaria de Barcelona, Elena de Madrid, y así, acabamos haciendo mención de diversa geografía peninsular. 

Grata compañía que disfrutamos, José Manuel y yo, aún cansados del viaje tras una semana de intenso calor, algo fustrados, de no haber encadenado los pasos más duros de los 2 primeros largos de la vía de hoy.

Esperamos volveros a ver por estas rocas, y poder compartir otro agradable rato de tertulia, y de cuerda si apetece. Un placer amigas.

domingo, 23 de junio de 2024

Dolomitas, Sella Ronda arrampicata, Villach, Austria, Kazianiberg, Klagenfurt

  23 de junio de 2024


Villach, Rosenbach. Casa rural, E.Ferrocarril Austria – Eslovenia.



Plegamos y amontonamos todo en el maletero y salimos en tenso silencio, exaltado de tanto en tanto por comentarios fuera de tono, de unos y otros afectados.

Al final no ha llovido, ni nos ha fustigado el viento, menos mal, ya hay demasiada tensión y no quiero pensar como estaríamos en una situación realmente adversa. Sin poder evitarlo, me vienen a la cabeza historias leídas de diversos autores, como la de “Viven”, de “la llamada de la selva”, “los pasos perdidos”, “mirando al vacío”, y otras similares, con más o menos cruento contenido, mientras miro el paisaje por la luna delantera, de nuevo en el centro del asiento trasero, aún tenemos unas 4 horas de coche, y ya estoy deseando llegar para bajarme del coche, porque lo llevo muy mal, y ya me duele mucho la espalda y la parte posterior de la pierna derecha, aparte de que no soporto estas chiquilladas en personas adultas, y más cuando nadie tiene razón más allá de sus miras.

Por el camino paramos a comer en Villach. Yo propongo algo poco complicado, una pizzería, un kebak, …, pero no hay ganas de dar mucha vuelta y Joaquín nos lleva a un restaurante austríaco. El local esta muy bien, pero me huelo la situación. Efectivamente, mientras voy al aseo, Joaquín ha estado de intérprete una vez más, para aclarar los contenidos de las cartas de menú a José Manuel y a Cosme. Elías y Joaquín, no se quedan, se van a ir a otro sitio a tomarse un helado. Cuando llego, está la camarera esperando, Joaquín conteniendo su mal humor, me repite atropelladamente la traducción de la carta, no me entero de nada, viendo la situación, al final pido “a voleo”, y ahí se queda la cena en el plato, lástima 30 €. Me quedo con toda mi hambre y mucha desilusión. Pero, que me quiten lo bailao, mañana me voy de aquí.

Al rato aparecen Elías y Joaquín, pago la cena de nuestro grupo, por que aún debo mucho en el fondo común, y nos vamos a la casa rural, en la tranquila estación de tren de Rosenbach, un escenario con mucha historia detrás, que se respira en el ambiente del lugar y se escucha en el devenir de los trenes que van pasando, mucha humanidad en el buen sentido, y en el trágico también.

Para variar, se me asigna la habitación marginal, en este caso en el ático, no me importa, me resulta muy cómoda y hoy espero roncar más que el tren.

El dueño de la casa, vive en la planta de abajo, es muy agradable y habla bastante el español, entablamos conversación y nos explica que ha vivido hace tiempo en España, trabajando en mantenimiento de instalaciones ferroviarias, por la zona de Huelva y que estuvo también cuando el trágico accidente de Galicia.



Villach, Kanzianiberg.


He dormido bien esta noche, a las 07:00, se me han gastado los ronquidos y me levanto para salir a la calle a fumar y escuchar a los mirlos y demás pajarillos madrugadores, y ver pasar algún calmoso tren arribando a la estación. Cuando subo me encuentro con Elías, y después con Joaquín, que empiezan a bajar cosas al coche para rehacer el maletero y empacarlo todo para salir.

Mientras nosotros estábamos empacando equipaje y viendo donde podemos acabar estas dulces vacaciones, José Manuel y Cosme, se han puesto a desayunar, yo no sabía que quedaba algo, el caso es que nos toca esperarSubo a recoger el orgánico, las latas, vidrio y otros que separé para tirar a sus diversos contenedores y no dejar restos del día anterior, y los veo repantingados desayunando.

Esta mañana, había recogido todo lo de la mesa de la noche anterior, la había fregado y lavado lo que había sucio, pero está todo peor que estaba. Al ver que aún hay comida y con el hambre que arrastro, para disipar el nubarrón con calma, tomo un café, una rebanada de pan con miel y un trozo de queso, mientras recogen su equipaje, vuelvo a recoger todo, y dejar todo limpio y en orden de nuevo.


Dando la nota...
Salimos hacia el sector de deportiva de Kanzianiberg. Como Elías y Joaquín no han desayunado, paramos en un restaurante, donde viendo las viandas, se nos abre el apetito a todos y re-desayunamos muy bien. Durante el mismo, hago comentarios sobre el día de ayer, como buen egoísta, busco el concilio, para salir de aquí con una sonrisa, como cuando vine, porque en el fondo, pese a todas estas movidas, estoy super contento de haber estado aquí, y me cuesta estar todo el día serio y con gesto grave, como si estuviera en una misa y no pudiera contar chistes, que estúpida solemnidad, acorde al mal ambiente, estas chorradas no quiero que me agüen el final del viaje. Toco las cuerdas menos desafinadas, a unos y a otros, con la vibración, la marcha sigue sola, mientras escucho, ya no suena nada muy altisonante ni malsonante, la conversación sigue una cadencia de andante, andantino, y va aumentando el tempo, a un allegro amistoso, y sigo desayunando, mientras disfruto el compás y las viandas.

Al final los mañacos hacen las paces, o por lo menos, lo aparentan, no hay besitos, ni lágrimas, ni abrazos, pero se guardan los puñales, y todos nos quedamos mucho más tranquilos.

Salimos para el sector, la idea es de por lo menos verlo, ja,ja, preparamos el material, aquí se escala, aunque llueva.


Cargados de material, tomamos un apacible y bonito sendero, con caballos, paisajes de cuadro, bosques y prados incluidos, damos un excéntrico paseo por delante de muchos sosegados paseantes que nos miran bastante extrañados al vernos cargados de tanta quincalla, y Elías con el casco puesto. Nos tomarían por bomberos o que se yo. El caso es que no es por aquí, y deshacemos todo el camino hasta el coche.

Volvemos a intentarlo, y esta vez, sí, desde lejos ya vemos la pared.



Escalada deportiva. Kanzianiberg



Llegamos al aparcamiento, y hay que pagar una tarifa. El lugar está muy bien, habilitado como zona de recreo, con vía ferrata, muchos senderos, merendero y un buen sector de escalada con vías muy buenas para todos los gustos y niveles, de hasta 70 m. de altura en 2 o 3 largos, aunque predomina la deportiva con descuelgue.

Subimos todos hasta el sector central, al poco tiempo, Cosme y Joaquín, que no les apetece escalar, se van a dar una vuelta para ver el lago, se me ocurren varios comentarios jocosos y malintencionados, pero me callo, después de los malos rollos de los últimos días, mejor no gastar bromas, y me centro en los alejes entre chapas, y en el miedo que aún me queda por pasar y en lo cansado que estoy ya.

Hablamos con una chica local muy amable, que además habla muy bien el español, y nos recomienda alguna vía entre 4+ y 6a, no estamos para más.

Empiezo yo, por una de 4+ con una entrada desplomada (para variar) y después una compacta placa tumbada con enorme y buenos cantos donde me permito hacer postureo.

Después la repite Elías, y a continuación José Manuel.

Luego me meto en otra vía en el extremo derecho, con una entrada potente muy desplomada, que resuelvo con 2 dinámicos, después placa del mismo estilo que la anterior, después una repisa y otro desplome bastante más duro que el anterior, este ya no se me da tan bien, me equivoco de mano en un agujero y me quedo entrampado hasta que me cuelgo y cambio de manos. Muy buena también. Lías la repite, y José Manuel ya no quiere escalar más.


Hace mucho calor y hay mucha humedad, estamos sudando y no interesa, aún tenemos que montar en el avión y vamos a oler. Cosme nos llama y nos dice que están en el aparcamiento, recogemos y nos bajamos. Nos cambiamos de ropa y arreglamos definitivamente el equipaje y el material, y lo dejamos listo para el aeropuerto.



Klagenfurt

Dejamos el equipaje en un hotel donde conocen a Joaquín, a cambio de una pequeña propina, y nos vamos a dejar el coche de alquiler en el depósito del aeropuerto. Después, vamos caminando hasta una parada de bus y tomamos uno al centro de la ciudad, para dar una vuelta por Klagenfurt, comer y tomar un helado.





Mientras estamos en la última de las tareas, oímos un escándalo de tambores y pitos, y gente arengando, en donde puedo entender únicamente la palabra “Palestina”, van apareciendo policías y detrás un numeroso grupo con banderas de Austria y de Palestina, pasan por delante nuestro sin más contratiempo, siguiendo su marcha pacífica y recitando una y otra vez el mismo estribillo.

Volvemos en bus al aeropuerto, Cuando subimos al bus, Joaquín tiene éxito de nuevo con una agradable y madura mujer y le indica un asiento a su lado, tras apartarse un poco y dejarlo libre. Una parada antes del aeropuerto bajamos y vamos a recoger todo el equipaje.

Por el camino, nos cruzamos de lejos con el mismo bus, que sigue hasta el aeropuerto, vemos a la gente que nos había visto antes de vacío y ahora cargados como mulas, algunos hacen gestos, y caras expresivas, no se dé qué.

Llegamos al aeropuerto, pero está todo cerrado, nos quedamos fuera, algunos pasajeros del bus, están también ahí, alguno de un grupito melindroso, entabla conversación con nosotros, no sé si para mal o para peor. Pero como no nos gusta como pinta el tema, José Manuel y yo nos vamos a un banco a la sombre a escandalizar a los transeúntes, escuchando en el altavoz del móvil a Motorhead y otros temas de heavy.

Regreso a Alicante.

Por fin entramos y facturamos, al pasar control, a Joaquín le detectan una navaja multiusos de esas de toda la vida, se lo llevan a facturar a parte y Elías lo acompaña, cuando regresan, a Elías lo paran y le hacen revisión extra, le hacen quitarse las zapatillas, dios…, no saben lo que hacen, pronto reaccionan, y le dicen que se las ponga, y le indican la puerta, mientras, nosotros estamos bromeando casi llorando de risa.

Entramos al hall de espera, no es muy grande y con 2 aviones se satura y resulta claustrofóbico, pero pronto abren un embarque y poco a poco se va despejando.


Paso por la puerta de embarque, tengo asiento de ventanilla en el avión, por eso de ver el paisaje, aunque casi es de noche ya, pero voy con la ilusión de encontrarme con 2 chicas guapas de compañeras en los asientos. Que decepción, cuando llego, tengo a dos del grupo melindroso. Me siento en silencio en el sillón, me pongo el cinturón y cierro los ojos con intención de abrirlos en Alicante, lástima que no pueda taparme los oídos. Pero antes de salir volando, no se si por sobrecarga, o por mala configuración del asiento o de mi cuerpo, empiezo a padecer una enervante molestia que acaba en insoportable dolor a lo largo del nervio ciático de la pierna derecha, especialmente en la corva, intento mitigarlo sin dejar de moverme y contorsionando la pierna, y así paso un sufrido viaje de 2 horas. Acelero el viaje con la mente, por lo menos hago el esfuerzo, hasta que empieza a dolerme también el cuello, pero pronto llegamos a Alicante, antes de que pite la campanita de parada, ya estoy levantado como un resorte, de rodillas sobre el asiento, respirando de alivio y medio mareado.

Salimos, recogemos equipaje, Joaquín se despide porque lo están esperando. Vamos a por el coche de Elías, llevados por la compañía de alquiler de aparcamiento y después a por el coche de Cosme que está en un aparcamiento privado, nos despedimos de Elías. Llegamos a casa de José Manuel a las 00:30, Cosme se despide y yo me despido de José, y salgo despedido a Novelda, con mi furgoneta. Nada que ver con la ida, tampoco somos exactamente los mismos. Llego a casa casi a las 02:00, por fin, el fin.

sábado, 22 de junio de 2024

Dolomitas, Sella Ronda arrampicata, Cortina di Amprezzo, Italia. Cinque Torri, vía Marian

  22 de junto de 2024

Cortina de Amprezzo. Cinque Torri.





No madrugamos, Desayunamos lo que va quedando de las compras y a las 07;30 – 08:00 salimos dirección a Cortina de Amprezzo, por el camino disfrutamos de más y más roca, torres y murallas, valles cerrados y exuberantes de vegetación. Aparcamos en la explanada del remonte del telesilla de les Cinque Torri. Están de obras, y es un continuo de retroexcavadora para arriba y para abajo. Mucha gente y mucho escándalo, entre las obras y la multitud, cualquiera diría que estamos a la entrada de un centro comercial.



Pero miramos en dirección contraria, y tenemos la enorme y majestuosa mole de la Tofana di Rozes, delante de nosotros, espectacular y gigantesca, a la izquierda aún asoman algunas torres de Falzarego, hemos pasado por debajo de ellas, pero no las he podido ver, para variar, iba en el asiento del medio en la parte de atrás. El paisaje, es más que impresionante, todo está jaspeado de blanco, además de la nieve que había, con la tormenta de ayer, se ha quedado todo moteado de grandes rodales y líneas, de blanco y grueso granizo, que, junto con la vegetación versicolor de los prados, rodeado de todos los matices de verde, con el profundo del bosque acabando en casi negro, y las diversas gamas de tonos de la roca, crea un colorido contraste y una luz que realza la belleza de todo el conjunto, en el ya, de por si, espectacular paisaje, me seco la baba con un cigarro, y esperamos.


El telesilla aún está cerrado, la multitud se agrupa en espera de que abran el remonte, y el bar, para alargar la cola hasta el aseo. Tras 1 hora de espera, y una densa cola, llegamos a la taquilla, donde no aceptan nuestras tarjetas de guías de montaña, ni la de Joaquín, de guía en Austria, ni la mía de la AEGM, ya lo esperábamos, no les ha sentado bien que Italia perdiera contra España y se veía venir. Tomamos el telesilla, y subimos con este hasta arriba, como vulgares turistas domingeros, pero ya estamos cansados, algunos no hemos parado desde que llegamos, y personalmente, aún no he dormido bien ningún día.




Arriba hay un espectacular restaurante, está lleno de gente deambulando por todos los sitios, parte de esta gente, recorriendo una circular alrededor de les Cinque Torri, pasando a pie de vía sin ser conscientes de lo que tienen por arriba, donde vemos muchas cordadas, y de vez en cuando, oímos gritar algo, que significa casi siempre “piedra”.


Vía Marian, 6a, 175m.


Llegamos a pie de vía, hay una cordada por delante, pero ya están muy arriba y apenas nos afecta.


Inicia la escalada Elías, en su cordada con Joaquín. Nosotros esperamos que lleguen ambos a la primera reunión.

1er largo, 6ª, 40m. Empiezo yo, subiendo un primer resalte hasta un amplio diedro con un desplome al inicio. Los cantos están más que pulidos, además son planos, los pies de gato resbalan como si pisáramos jabón. La sensación es muy fea. Paso el primer desplome y sigo por la placa y por el diedro según me interese, llego a otro pequeño resalte y paso por la izquierda, para seguir por encima hacia la derecha y a continuación subir a una repisa a la derecha donde hay una reunión, veo a Elías unos 10 metros más arriba en otra reunión, me dice que monte aquí, pero le digo que aquí para tres es muy incómodo y sigo hasta donde está él y monto reunión sin entorpecer su aseguramiento a Joaquín que en ese momento grita reunión. Yo también aviso a mi cordada.


Elías en el 2º largo

Joaquín en la 3ª reunión

2º largo, 4+, 30m. Con paso expo al principio. Sigue Cosme, saliendo por la izquierda de la reunión, no se puede meter nada y desploma bastante, pero hay muy buen canto, pasa este primer tramo y lo perdemos de vista, continúa ligeramente hacia la derecha, por una placa fácil que lo lleva a una zona de pequeñas repisas herbosas, por la que sube hasta una zona de cuarteada roca naranja bastante rota y con mucha piedra suelta. Inicia una travesía horizontal, muy fácil hasta la reunión.

En el 3er largo


3er largo, 5º, 30m. Continúa José Manuel, saliendo a la izquierda por un sistema de fisuras. Se mete dentro de la fisura y batalla mucho para poner diversos seguros, le cuesta mucho pasar el tramo de fisura que desploma ligeramente. Al fin pasa y llega a una reunión de clavos de otra vía. Continúa por debajo del techo en una espectacular y aérea travesía horizontal hasta la reunión, al borde de un muro gris hendido entre los desplomes rojizos. Mientras tanto, nuestros compañeros que van por delante ya han acabado la vía, y no los vemos ni oímos.


4º largo, 5+, 45m. Continúo hacia la izquierda, para subir por el centro del muro gris, con pasos de placa con buen canto, hasta que llego a un abombe en la parte central, con un filo lateral muy pulido donde me quedo muy precario al intentar subir en bavaresa, el filo es romo y con lo pulido que está no es muy buen canto. Al final encuentro un pequeño hueco para los dedos y me desplazo ligeramente a izquierda, desde este ángulo le puedo hacer fuerza al filo y subo sin más problema. Continúo por placa más fácil hasta llegar casi al final de la placa gris, debajo de un sistema de anchas fisuras por zona rojiza. Paso en travesía diagonal a izquierda y me coloco sobre un seudo espolón/arista, por el que llego por terreno muy fácil a una gran repisa donde está la reunión.

5º largo, 4+, 30m. Continúa José Manuel, saliendo recto al pequeño abombe sobre la reunión, donde hay un parabolt, que pasa por la derecha. Continúa fuera de nuestra vista, por terreno muy fácil de 3º hasta un pequeño muro final antes de salir sobre la torre, y llegar a la última reunión.


Cuando llegamos arriba, hacemos algunos comentarios de nuestros compañeros, la verdad es que esperábamos encontrarlos esperándonos, pero se han bajado, ninguno nos hemos leído nada sobre el descenso y al primer pronto nos enfadamos. Joaquín nos ha mandado una foto y un comentario al respecto por Whatssap, pero no acabamos de entenderlo. Cuando recogemos, nos ponemos a buscar José Manuel y yo, los posibles rápeles, hay varios hitos y localizamos 2 rápeles, los estudiamos y vemos el más lógico a simple vista. Cosme y José Manuel se enfadan mucho. Cosme ya está cansado del viaje, y no lo ha disfrutado a gusto. Yo también creía que nos esperarían y también me siento decepcionado. Aunque entiendo que hemos ido muy lentos, hace más de una hora y media que ellos terminaron, y que estamos casi en un rocódromo, y nos la sabemos arreglar muy bien solos. No tengo nada que reprochar al respecto.


Bajo un primer rápel de 30 metros, montado en un escalón, justo debajo de nosotros mirando a la Tofana, hacia el lado norte, sobre el barranco central entre las torres, hasta una terraza de tierra y piedras suspendida sobre enormes bloques empotrados entre las torres. Busco y localizo otros 2 rápeles. Me acerco al más próximo, el de la derecha, bajando un poco y cruzando sobre un gran bloque suspendido en medio de este foso. Me asomo y veo que desciende por una cerrada chimenea, cubierta por otro gigantesco bloque empotrado entre las paredes de las torres que la forman. Este rápel es de 60 metros hasta otra terraza en la canal al pie de la chimenea. Montamos este rápel, y desciende Cosme primero, apurando cuerda en el suelo de la canal, hasta una zona de grava en rampa. Localiza un 3er rápel al final de la rampa de grava de la canal, sobre un volado balcón, después baja José Manuel y por último yo.



Montamos el último rápel hasta el suelo, y baja Cosme primero. A continuación, bajo yo. Mientras bajo este último rápel, oigo a Cosme despotricar contra Joaquín, llego al suelo y le pregunto que pasa, me dice que Joaquín ha puesto un mensaje en otro grupo, en el que según él interpreta, nos pone como novatillos a los que tiene que explicarles todo, incluido el rápel, y que encima nos han recogido y porteado las mochilas hasta el restaurante, no lo he leído, pero Cosme está super enfadado, quejándose de haber venido al viaje y de que ya está harto... Le digo que se contenga, que se calme, y que cuando vea a Joaquín, que le diga lo tenga que decirle en persona y no conteste ni diga nada ahora por teléfono, mientras baja José Manuel, lo vuelvo a oír hablando al teléfono, no se si habla con Joaquín, pero no me gusta nada lo que dice ni como lo dice, literalmente se desahoga de lo acumulado estos días, en una sarta de improperios, tenga o no razón, es un tema de criterio. Le digo que ha metido la pata hasta el fondo. Recogemos y salimos entre los riscos para tomar el sendero de acceso del refugio/restaurante.

Vamos tensos, el final ha empañado esta bonita y disfrutona escalada, no obstante, conforme llegamos al restaurante vemos un público sentado en filas de sillas mirando hacia nosotros, cuando estamos a su altura, empieza a sonar una orquesta de violines, no podemos evitarlo y levantamos los brazos y saludamos en entrada triunfal. Algunos espectadores llegan a aplaudirnos, la mayoría se parten de risa, hemos llegado justo en el momento en el que se celebra una boda, y menudo paripé han montado. Lo más curioso de todo esto es que, a primera instancia, parece surrealista, los espectadores están sentados en muchas filas de sillas, separadas en dos grupos por un pasillo central, a un lado del pasillo, casi todos son negros, y al otro, todos blancos. El misterio se resuelve cuando una vez entrando al restaurante, vemos pasar a los novios acompañados de la orquesta y un séquito nupcial, ella es una guapa y atractiva chica negra y él un poco hecho, rubiales y de piel muy clara. Creo que estaremos en muchas fotos en este momento, fuimos la nota cómica de la boda, si lo hubieran contratado no les habría salido mejor. Elías y Joaquín ya han bebido y comido, Yo, espero sin mucha esperanza, a que nos conviden a los fastuosos ágapes, que vemos preparados acompañados de vinos y champagnes, pero no veo que nadie nos haga el gesto para servirnos.

Tras dejar de mirar el festival y reconectar con el grupo, veo el mal ambiente que ha estallado tras el audio de Cosme. Joaquín, ha escuchado el audio, y está muy alterado, discute con Cosme, y le dice que no le dirija la palabra en su vida. Cosme replica, en un momento se crea una movida y las voces se salen de tono, tenemos que llamar a la atención, varias veces para que bajen el tono, estamos rodeados de una multitud que nos miran de reojo. El comentario estrella, es el de Joaquín, que, en arrebato de fastidio y sin pararse a pensar, comenta cínicamente, - que si querremos tomar algo antes de salir para abajo. José también se enciende, y la discusión se extiende, al final hasta Elías replica, y acaban saliendo de la terraza.

La situación es muy tensa, veo una falta de sentido común por los compañeros, en general por parte de todos, unos más y otros menos, yo no tengo nada contra ninguno, odio a todo el mundo por igual, (con alguna preferencia, como todo el mundo), aunque creo que, en este caso, ninguno tiene razón y todos argumentan según su criterio personal, sin sentido común.

Creo que nos ha fallado la planificación. Antes de venir, había que haber dejado claro los objetivos y las exigencias de los mismos, para hacer cordadas acordes y prever actividades alternativas para los que no lo tengan claro.

Cuando invitaron a Cosme, querían darle una alegría por su cumpleaños. Un tumor no lo supera cualquiera, y aquí está con nosotros, escalando en Dolomitas, pese a su carácter (el que tiene, tal cual, guste o no guste) ¡Grande Mestre Cosme!, pero tienes que relajarte más y discutir menos.

Previamente al viaje, apenas hemos podido hablar en detalle sobre la planificación del viaje, y de todos los posibles condicionantes. Estamos en una situación, en la que unos quieren y están relativamente preparados, para los objetivos que mencionamos, y otros, que también quieren, no lo ven o no lo tienen claro, o simplemente, no están para ello, y van a remolque, no rehúsan, pero no muestran iniciativa, quedan indecisos, generando mucho contratiempo, y esta actitud, en el caso de acabar metidos en la pared, supone un serio peligro añadido, sobre todo en cualquier escalada por estos muros, donde, la velocidad, y el tiempo empleado, es un factor clave en la seguridad de la cordada. Pero, como no hablamos estos temas previamente antes del viaje, tampoco están claras las alternativas, ni se pueden tomar decisiones tajantes sin afectar a unos u otros. Al final ni unos podemos hacer lo que queríamos, por el riesgo añadido de ir muy lentos o discutiendo todo el tiempo, ni otros disfrutan del viaje por sentirse forzados e ir a remolque en todo momento.

Nos tomamos una cerveza rápida desaborida y nos bajamos. Que desencanto de mañana, no creo que vuelva aquí nunca más (sin descartar la Tofana). Yo esperaba escalar vías más emblemáticas, pero la meteorología y las condiciones no nos han dado mucho margen, pero miro al frente, la Tofana se alza monumental, estoy contentísimo de haber estado aquí y de que estas impresionantes montañas, me hayan dejado merodear por sus faldas sin magullarme, me voy mucho más rico y persona que cuando llegué. Pero ya estoy deseando irme, y eso no es nada agradable.

La web cam de Lavaredo a falta de una semana para iniciar el viaje

La cima Oeste y parte de la grande, la nieve se ha fundido mucho, pero ya lo habíamos descartado, qè pena no haber tenid los últimos 3 días de buen tiempo. volveremos...

Pasamos por Cortina di Amprezzo, la meca del Dolomiti-rock, y del turismo masivo en la zona. Pasamos de largo, aún no es temporada y ya está masificado. 20 km. después, de camino a Klangerfurt, nos encontramos un mirador desde donde podemos ver parcialmente las Cimas de Lavaredo, no podemos evitar parar y quedarnos con la mirada extraviada, que lástima no poder habernos acercado, pero había y aún sigue habiendo mucha nieve para una escalada

Puig Campana, miscelánea vías, Ros-Gregori, Montesinos, Les Entorns

  17 de mayo 2025 Encuentro en el aparcamiento con Miguel Valderrama y Rafa, que nos aconseja hacer la Bordeline antes que la Mundo paralelo...