25 de marzo de 2026
Ponoig
Vía: Fisura hermanos Gallego.
Esta vía, la hice a finales de
los 80, la recordaba muy abandonada, matujera y de roca precaria, con mucho
compromiso y exposición en varios largos en los que era recomendable llevar
maza y clavos, ya que en las placas apenas había seguros fijos y estas eran
imposible o muy difícil de proteger con fisureros o tricamps, que era lo que
llevábamos. El recuerdo de entonces es de un trazado bastante sinuoso, expo y
de grado exigente, y en aquella época fue todo un reto que no nos dejó buenas
sensaciones. Tras su limpieza y equipamiento, con algún tramo más recto y por
roca más franca y limpia, efectuado por M. Díez, G. Panzano, J. Marínez y N. Anzar,
se ha vuelto a repetir numerosas veces y en la actualidad se ha convertido en
un trazado prácticamente equipado de escalada deportiva en pared con muy buena
crítica en general, a excepción del colectivo más purista que considera
excesivo el equipamiento completo, sobre todo en los tramos o puntos donde se
puede proteger con flotantes, la polémica de siempre…
Hoy vamos 2 cordadas, la de Pedro
y José Luis a la vía Orión, la nuestra formada por José Manuel, Andrés y yo, a la
Fisura hermanos Gallego.
1er largo: 6a+, 40m. Empieza
Andrés, subiendo por una de las vías equipada en deportiva de la zona central
del contrafuerte inferior de esta parte del muro, superando un par de abombes
donde se concentran las dificultades del largo, para llegar a una repisa
inclinada ligeramente a la derecha del resalte tumbado que continua hasta el
muro rojo superior. Monta reunión en una instalación de rápel, un poco antes de
llegar a la terraza de inicio de la Café Licor y otras vías que van por la
derecha. Cuando llegamos José Manuel y yo, continuamos en diagonal casi
caminando hasta la campa, hasta llegar al pie del muro de la Café Licor, para
salir más recto al siguiente largo.
2º largo: 6a, 30m. Continúa José
Manuel, por una canal a la izquierda de la Café licor, con tramos de roca compactos
y despejados pese a la abundante vegetación de esta parte del muro. Tras pasar
un gran arbusto, accede a la siguiente reunión bajo una compacta placa en la
parte superior de la canal. Nuestros compañeros Pedro y José Luis van delante
por este mismo trazado para llegar al inicio de la vía Orión. En el último
seguro antes de llegar a la reunión se me enreda la cinta en un arbusto y al
intentar desengancharlo se me sale un mosquetón que cae fuera de mi alcance, consensuamos
bajar a recuperarlo, pero desistimos para no perder tiempo, la cinta extensible
era de Andrés, yo me comprometo a reponerle el mosquetón.
Este largo es un trazado variante
de acceso a la fisura hermanos Gallego, con respecto a la vía original, que
subía por el pilar herboso de la izquierda, donde se podía encontrar algún
viejo clavo, era un tramo que desmerecía mucho, muy herboso y de roca con
abundante piedra suelta hasta llegar a la campa bajo el muro rojo, de ahí se
pasaba en travesía a derecha con alguna fácil y herbosa trepada hasta la base
de la fisura, con esta variante de entrada, ahora resulta evidentemente más
interesante y estético.
3er largo, 6a+, 35m. Continúo por
la placa, que ofrece una escalada muy estética, cuando llego a la parte
superior de la canal hacia la izquierda pasa a ser una grada herbosa hasta la
base del muro rojo, sigo por el muro de la derecha hasta situarme bajo la
amplia fisura, en una reunión bastante incómoda, por la alta ubicación de los
seguros, pese a haber pequeñas repisas cerca.
A nuestra derecha, Pedro y José
Luis ya están iniciando la vía Orión.
Tenemos a nuestros compañeros enfrente a nuestra izquierda en todo momento, podemos verlos navegando por el impresionante muro anaranjado desplomado lleno de alveolos y oquedades.
5º largo, 6b, 30m. Continúa José
Manuel, por la placa saliendo hacia la derecha, donde la Café Licor se junta
con nuestra vía y comparten algunos seguros. En la parte media del largo, una
placa muy vertical concentra la dificultad de este largo, tras esta se llega
bajo un anaranjado desplome y continúa por una vira hacia la izquierda en
travesía hasta situarse de nuevo bajo el siguiente tramo de fisura, en una
reunión muy incómoda y volada, pese a tener una repisa mucho mejor apenas 50 cm
a la izquierda. Discutimos estos detalles mientras escalamos, nos resulta un poco
absurdo el emplazamiento de estas reuniones incómodas, pero supongo que es
cuestión de criterios.
6º largo, en el croquis 6b/A0,
(6b+), 25m. Salgo de la reunión en un ligero desplome por el ciego diedro
naranja y desplomado, con cantos y apoyos de pies de crujiente coralito.
Escalada muy atlética al inicio, con un exigente paso para pasar a una laja a
la izquierda y seguir en travesía ascendente hasta una fina placa, tras esta
volvemos a cruzar el diedro hacia la derecha, y continuamos en aérea travesía
hasta la reunión en una cómoda repisa.
7º largo, 6c+, 30m. Andrés, ya
lleva un par de largos padeciendo un dolor insoportable en los dedos de los
pies por culpa de los pies de gato, que parece que no acaban de ceder, y con el
calor que hace hoy parece que se le agrava el problema. Con voluntad y grititos
de dolor, asciende por un tramo de diedro con bloques desplomados, supera estos
y sigue un poco más por el diedro hasta casi la base del siguiente desplome,
pasa en ligera travesía ascendiendo hacia la izquierda por placa muy fina, con
algún buen canto de reposo intermedio, supera el siguiente tramo de muro
vertical y sigue en diagonal a la derecha un par de metros, hasta la siguiente
reunión de nuevo sobre el diedro, y también muy incómoda y volada.
8º largo, 5+, 50m. Continúa José
Manuel, sube unos metros por el diedro y sale a una zona de gradas que forma
una gran campa donde se supone que está la siguiente reunión, sigue un poco
hacia la derecha y continúa ascendiendo otros 15m. por un contrafuerte de roca compacta
con muchos agujeros. hasta otra reunión.
Continúo con unos tramos de placa
y después por el diedro, al principio ciego y con canto romo, pero tras superar
un paso fino y técnico para alcanzar un agujero a la izquierda y desde este la
fisura superior, sigo en técnica bavaresa ligeramente desplomada hasta superar
los metros finales. La reunión justo en el final del diedro, es algo incómoda
teniendo en cuenta que apenas queda sitio en la salida para que pasen mis
compañeros, aunque al final no resulta mucho problema.
Mientras suben mis compañeros,
aún escucho a José Luis y Pedro que deben estar ya camino de la salida de la
pared. Desde aquí no los veo porque están al otro lado de una ligera arista en
la campa, más al oeste de la pared.
Salida de la pared:
Tras ponernos las zapatillas y
recoger cuerdas, salimos caminando por la campa hacia el oeste, bajo un muro
final por el que aún pasa algún largo de varias vías que acaban por aquí, caminamos
ascendiendo en diagonal hacia la izquierda por la campa unos 150m., llegamos a
un contrafuerte de roca gris de menos altura y menos vertical, por el que
subimos con una trepada de 3º de unos 15m. para situarnos fuera de la pared.
Descenso:
Sin subir mucho, vamos rodeando hacia la
derecha (Este), unos mojones de piedra van indicando la traza. Llegamos a un
collado donde hacia el Norte en un hueco a la salida de una amplia canal, con
algunas encinas, hay unas instalaciones de rápel. Yo tengo mal recuerdo de
estas instalaciones, mis compañeros me dicen que siempre han bajado por ahí, yo
sólo he bajado una vez por ahí y por qué se nos hacía de noche, recuerdo una
canal herbosa y llena de piedra suelta con casi un canchal suspendido por la
bajada del rápel. Les indico que vamos a bajar por el trazado de bajada a pie,
aunque ellos lo desconocen. Sigo los hitos y a veces algún punto azul
(novedad), en una bajada hacia el Nordeste zigzagueante, pero caminando. Hasta
pasar un filo a la izquierda desde donde podemos ver una cuerda fija, más abajo
enfrente al otro lado de una canal con carrascas. Bajamos por la cuerda fija y
seguimos contorneando la pared de la izquierda hasta llegar en ligero descenso
diagonal hacia la izquierda al canchal de bajada a los rápeles, donde tomamos
la senda hasta estos, este corto tramo de senda desde la salida de la ferrata
hasta el rapel de bajada de la pared, lo han pintado de puntos grandes naranja
fosforito, además de haber colocado algunos peldaños en un corto destrepe muy
fácil, lo que da una idea de lo desvirtuado que está el monte. Rodeamos el
espolón y llegamos al cable de la instalación de bajada. Bajamos en un rápel de
55m. hasta el suelo, y descendiendo en zigzag para evitar algún escarpado
resalte, tras separarnos de la pared, en un rápido descenso por sendero llegamos
al aparcamiento.
Mientras bajamos, ya por el
canchal, mis compañeros de cordada me ponen la cabeza como un bombo alegando
que la bajada que hemos hecho es expuesta y que el rápel cutre y expo que yo he
querido evitar es mejor. Les comento que es por donde he bajado más de una
decena de veces precisamente para evitar el rápel cutre que ellos aseguran que
ahora está bien. Dudo que esté muy bien, porque el acceso a él ya era una rampa
muy inclinada de piedra suelta que acababa en el vació, ya que la carrasca
donde se ubica el rápel queda a la izquierda mirando al vacío. Ellos aseguran
que ahora está bien e insisten en que habríamos bajado más rápido por el rápel
de la canal, les digo que la próxima vez se bajen ellos por ahí, porque a mí no
me parece nada expuesta la bajada que hemos hecho, evidentemente no es para
pasearse por aquí, pero con el corto tramo de cuerda fija, relativamente nuevo,
no me parece que tenga exposición a no ser que te equivoques de bajada o sea
una persona muy torpe. El descenso del Puig Campana cuando acabamos de escalar
o salidas de pared del Cabeçó me parecen bastante más expuestas, pero prefiero
no discutir y acelero la marcha, en el aparcamiento José Luis y Pedro, llevan
un rato esperando, la broma continúa, hemos disfrutado ambas cordadas de una
muy buena escalada y muchas risas.
La vía, como he comentado al principio, ha ganado mucho en cuanto a estética y calidad de roca, si bien algún tramo de fisura se podría haber dejado limpio para autoprotección, reconozco el trabajo realizado y les doy la enhorabuena a los restauradores por poner en valor esta gran clásica del Ponoig, escalada muy recomendable.











